Ensayo _ Julio Cortázar

En clase de Lengua estuvimos discutiendo acerca de la Literatura Argentina y cuáles son las características que deben tener los textos y novelas para formar parte de la misma. Entre ellos, leímos «Casa Tomada» por Julio Cortázar y lo analizamos. Luego de trabajar sobre lo aprendido, la profesora, Camila Aliberti, nos asignó escribir un ensayo sobre ello. Este es mí ensayo:

Julio Cortázar puede ser considerado como un modelo del escritor argentino e incluso del escritor latinoamericano.

“Julio Cortázar en la Literatura Latinoamericana y su desarrollo como escritor Argentino”

    El muy reconocido autor Julio Cortázar puede ser identificado como un escritor argentino, y, por extensión, un escritor latinoamericano. Fue en una de sus clases en la Universidad de Berkeley que explicó detalladamente que su desarrollo como tal se vio reflejado en tres distintas etapas, dos de las cuales tuvieron sus auges en Argentina, por un lado, y Cuba, por el otro.

    Julio Cortázar, fue nacido, inoportunamente, en uno de los tantos viajes de sus padres, en Bélgica, en 1914. En contexto de la primera Guerra Mundial, debido a su abuela alemana, rápidamente, este debió trasladarse junto con su familia a Suiza, más tarde a Barcelona, y finalmente a la Argentina en 1918. Allí vivió su niñez y adolescencia, así como las épocas de sus estudios universitarios. En 1951, se mudó a París, Francia, pero sin negar su nacionalidad argentina. Por el contrario, en 1981, tomó la nacionalidad francesa en protesta al régimen militar que lideraba a la Argentina y tristemente murió tres años más tarde. Paralelamente, en 1963, por temas laborales embarcó en un viaje hacia Cuba que amplió su mente.

    Los principios como escritor de Cortázar se situaron en distintos pueblos del Gran Buenos Aires a donde lo llevaron sus estudios y trabajos, hasta que se mudó a la capital, en 1946, al mismo tiempo que renunció como profesor, manifestando su oposición ante la victoria presidencial de Perón. Una vez establecido allí, Cortázar no pudo resistirse al encanto de la ciudad: “Desde muy joven sentí en Buenos Aires el contacto con las cosas, con las calles, con todo lo que hace una ciudad una especie de escenario continuo, variante y maravilloso para un escritor”. En contraste con sus anteriores paraderos, él, así como otros, notó su atracción hacia el aura de la Ciudad de Buenos Aires y la inspiración que esta le brindaba. Esto lo llevó a focalizarse más en la “estética” de sus escritos, nombre que le otorgó a su primera etapa como escritor.

    Fue ese mismo año que Jorge Luis Borges publicó la obra de Julio Cortázar “Casa Tomada”. Este texto, forma parte de la llamada Literatura Argentina, debido a que está escrito por un argentino. Cortázar no es natal de la Argentina pero él mismo considera que es parte de la nación: “Pertenezco a una generación de argentinos…”. Si bien nació en Bélgica y vivió los primeros años de su niñez en distintos países de Europa, él se identifica con la cultura, las tradiciones y la sociedad argentina. Además, al utilizar la lengua española, usa lenguaje típico argentino, como el “mate” o “Rodríguez Peña” haciendo referencia a la calle. De esta manera notamos que el cuento se contextualiza en Capital Federal. Por último, Cortázar desarrolla parte de la llamada Historia Argentina al mismo tiempo que este relata la situación de los habitantes de una casa que, paulatinamente, es sida ocupada por seres desconocidos. El hecho de que poco a poco los personajes tienen menos espacio de su casa disponible donde vivir, poco a poco echandolos, es una representación del peronismo y cómo este fue avanzando en la nación desapercibidamente. Esta doctrina política y militar fue promoviendo la opresión de una manera en la que no produzca un cambio abrupto. Asimismo, no sólamente se puede distinguir la negativa de Cortázar hacia tal ideología, pronto por convertirse en régimen, sino que además justifica su exilio en 1951.

    Por otro lado, en sus últimos años como escritor Cortázar se basó en el análisis del individuo como sociedad. Entre 1959 y 1961 surgió una repentina curiosidad en él por la circunstancias en las que se encontraba el pueblo cubano; “Poco a poco, eso tomó para mí un sentido especial.” En aquella época, el Che Guevara se paraba como dirigente socialista de la nación. Cortázar recibía testimonios y escritos que lo acercaban a estos sucesos que parecían muy lejanos, pero simultáneamente muy cercanos. Finalmente pudo viajar a la Isla de Cuba en 1963 y ser testigo de ellos por sí mismo. Tal inquietante situación política despertó cierto interés en los ojos de Cortázar. A pesar de que era una persona ajena a la realidad por la cual estaba pasando la sociedad de Cuba, igualmente el pasar “dos meses viendo, viviendo, escuchando, aprobando y desaprobando” decide escribir sobre ella mostrando su visión ambivalente de las circunstancias.

    Estas nuevas experiencias lo ayudaron a identificarse en ese ímpetu de libertad y autonomía: “no solamente yo era un latinoamericano que estaba viviendo eso de cerca sino que además me mostraba una obligación, un deber.” Al reconocerse a sí mismo en “los barbudos” se da cuenta que debe hacer algo al respecto. Además, tiene una epifanía en la que entiende que necesita ser un “latinoamericano escritor” para ser un “escritor latinoamericano” dicho propiamente por él. Uno debe convertirse e involucrarse en la población latinoamericana para emplearla en sus textos literarios.

    Por adición, no me limito a hacer referencia a las tan renombradas etapas de la literatura por las cuales Julio Cortázar caminó como escritor. En la primera etapa se focalizó en la parte más estética de la Literatura: en la literatura como un arte,, cuyo escenario era la Argentina. Él distingue este período de dicha manera porque fue durante el cual pudo experimentar casos políticos internacionales aunque la República Argentina no haya estado involucrada en ninguno: “Viví.., desde lejos por supuesto… la guerra civil en que el pueblo de España luchó… Viví la Segunda Guerra Mundial…”. Sin embargo, Cortázar no hizo referencia a ninguno de estos hechos en sus escritos del momento, no se comprometió con la Historia, precisamente: “nunca se nos ocurrió que la Segunda Guerra Mundial nos concernía también aunque la Argentina fuera un país neutral.” Según Borges, los mejores escritos debían conformar una combinación entre la literatura estética y la comprometida. En años tardíos, Cortázar reconoce que cometió un error al no transformar el contexto político en el que se encontraba en sus tempranos años como escritor en un interés común a través de su literatura tanto como deberían haberlo hecho. De todas maneras, claramente, en “La Casa Tomada”, Julio Cortázar no se reserva a únicamente describir con lujo de detalle la trama, escribiendo al margen de la Historia, sino que escribe estéticamente con un propósito político. Acorde a esto, a través de “La Casa Tomada”, con la llegada del peronismo al gobierno, él expresa su severa oposición al régimen.

    Mientras, la etapa metafísica, que se basaba en una autoindagación filosófica del humano como todo hombre, conformó el medio entre la etapa estética y la histórica, que analiza al hombre como parte de la sociedad. Esta última es la que toma lugar en la Isla de Cuba. Aunque su viaje fue de poca duración, fue suficiente para que se enamore del “concierne” político de un único grupo: “implicados en los procesos de combate, de lucha, de discusión, de crisis de su propio pueblo y de los pueblos en conjunto”. Los barbudos(el nombre que recibían los rebeldes) no peleaban por sus derechos individualmente sino como una comunidad. Fue en ese momento que comenzó a “ver al prójimo no sólo como el individuo o los individuos que uno conoce sino verlo como sociedades enteras, pueblos, civilizaciones, conjuntos humanos.” Dice esto el autor contrastando la etapa histórica con la metafísica.

    En conclusión, el autor Julio Cortázar se desarrolló de maneras diversas sobre la literatura a la cual difícilmente diferencia de su vida: “decir “literatura” y “vida” para mí es siempre lo mismo”. A medida que se iba trasladando por el mundo, el contexto de los distintos países en los que vivió influenciaron tanto su forma de escribir como su vida privada. De tal manera, Cortázar puede reconocerse como un escritor Latinoamericano así como, incluso, argentino.

Por: Anouk de Laferrere

 

Esta entrada fue publicada en 4AC2019, Castellano, Lengua, Literatura y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *